Este 2026, Sercotec cumplió 74 años de existencia, y desde su fundación ha acompañado a más de 900.000 emprendedores en distintas etapas de su desarrollo: desde la idea de negocio, hasta la consolidación empresarial. Esa trayectoria no es un dato anecdótico, es la prueba de que el fomento productivo en Chile necesita instituciones que perduren más allá de un gobierno.
En Chile hay más de 1.600.000 empresas, de ellas, 1.200.000 son microempresas, y a esa cifra se suma cerca de un millón de emprendimientos informales, el 60% liderados por mujeres. Ese es el universo que justifica la existencia de Sercotec: no es un servicio más dentro del aparato público, es la institución que el Estado eligió para hacerse cargo, por naturaleza, de ese segmento. Solo durante el último año, Sercotec atendió a más de 34 mil emprendedores y micro y pequeñas empresas a través de su oferta programática, y entregó asesoría especializada a cerca de 26 mil clientes en su red de Centros de Negocios.
El mandato tiene una lógica clara. Primero, la formalización a través de los programas Emprende como Capital Semilla y Capital Pionera, los que no son solo fondos concursables, sino que la puerta de entrada que Chile ofrece a quien todavía opera fuera del sistema formal, con especial atención a las mujeres. Formalizar no es un trámite, es la condición para acceder después a financiamiento, a compras públicas y a crecer con reglas claras.
Segundo, la economía asociativa. En Sercotec trabajamos con cooperativas, gremios regionales y nacionales, confederaciones, ferias libres y barrios comerciales, porque la evidencia es simple, quien se asocia compite mejor. En Chile existen más de 2.200 cooperativas activas, que agrupan a más de 2 millones de personas, un sector productivo de escala real que necesita una institución pública especializada en fortalecer su gestión y su desarrollo. A esto, se suman más de 1.400 ferias libres que dan trabajo directo a más de 400.000 personas, un sector productivo real y no un espacio informal marginal. Lo mismo ocurre con los barrios comerciales, donde el trabajo se construye de abajo hacia arriba, a partir de lo que cada territorio necesita y no desde un escritorio central. En estos tres frentes, Sercotec es una de las pocas instituciones públicas que trabaja directamente con estos actores, fortaleciendo su gestión, su identidad comercial y su capacidad de asociarse para crecer.
Tercero, los Centros de Desarrollo de Negocios y el acompañamiento sostenido en el tiempo. Aquí está la diferencia real de Sercotec frente a un subsidio que se entrega una vez y no vuelve a preguntarse qué pasó después. Un emprendedor que recibe un subsidio o una capacitación no queda solo, ya que durante al menos tres años cuenta con el apoyo de un ejecutivo de Centro de Negocios, que funciona como un ejecutivo de banco, haciendo seguimiento a su plan de negocio y ayudándolo a escalar. Ese acompañamiento no se limita a la oferta de Sercotec, ya que incluye la derivación a otras instituciones del Estado como Corfo o ProChile cuando el negocio está listo para dar el siguiente paso, y también a la banca u otras entidades que puedan aportar al desarrollo del negocio. Esa continuidad es lo que convierte a Sercotec en un puente, no en un punto de llegada, y se sostiene en una red que va de Arica a Punta Arenas: 62 Centros de Desarrollo de Negocios y 23 Puntos Mipe, diseñados para que ningún emprendedor quede a más de 200 kilómetros de distancia de atención presencial.
A esto se suma un trabajo transversal de formación que hoy se apoya cada vez más en medios digitales. Instrumentos como Ruta Digital, Almacenes de Chile y los programas de digitalización para pymes permiten que un emprendedor, sin importar dónde esté, pueda capacitarse y adquirir herramientas tecnológicas de gestión. Ya no basta con financiar, hay que formar capital humano y capital social capaces de competir en una economía globalizada.
El año 2025 dejó resultados sólidos en formalización, asociatividad y acompañamiento empresarial. Pero esta administración no se conforma con sostener lo hecho: el desafío ahora es llegar a más personas y profundizar el modelo. Eso significa incorporar inteligencia artificial en la gestión y en la asesoría, fortalecer el capital humano de quienes trabajan en los Centros de Negocios, y ampliar la red de cobertura a través de convenios con municipalidades, universidades, fundaciones y corporaciones.
Sercotec es uno de los pocos servicios públicos en Chile que trabaja directamente con la micro y pequeña empresa desde su formación hasta su consolidación. Ese es el activo que esta administración va a proteger y a expandir.