El triunfo de Trump ¿es posible?

A cinco días de las elecciones en USA esto es posible.

No sólo porque las encuestas, en las que no creo, dicen que hoy  Hillary está en 47 % de las preferencias y su adversario ya llega al 45,3. Tampoco porque el FBI esté investigando los correos electrónicos de la candidata demócrata, en lo que parece una clara demostración de la preferencia electoral de sus más altos directivos.Lo que si es válido para su posibilidad de triunfo es la oferta del candidato republicano.

Un muro, más largo que el de Berlín, expulsión de los mexicanos, sin campos de concentración como los judíos con los nazis en Europa. Segregación a los hijos de extranjeros que ya son ciudadanos, especialmente a los islámicos y otras propuestas del candidato que nos parecen, miradas desde fuera, como extemporáneas.

Pero no es así. La historia de la Unión esta plagada de hechos que conforman valores culturales y sociales que validan aún hoy estas propuestas. Basta recordar sólo algunas de ellas para que nos demos cuenta que esto puede suceder.

Podríamos recordar la Guerra de Secesión entre los republicanos del norte, abolicionistas y los demócratas del sur, esclavistas. Esa guerra dejó más de 620.000 muertos y se luchaba por los intereses de sólo el 4,8% de los pobladores del Sur, de la Confederación, que eran los dueños de esclavos.

La matanza de WACO donde el FBI sacrificó varias familias, 80 personas de las cuales 18 eran niños. Un ex miembro del grupo asesinado que vive en Mount Carmel asegura que allí gana Trump.

Estos son hechos que podrían encontrar algún tipo de justificación, por eso voy a destacar otros dos, sin referirme a la reducción de los indios, que son ilustrativos de las propuestas de Donald Trump.

El tren de los 250.000 huérfanos.

Por allá por mediados de los años 50 del siglo XIX vagaban por las calles de Nueva York miles de niños huérfanos, decenas de miles, especialmente irlandeses, italianos o polacos que no tenían familia y tampoco hogar. Esta realidad no sólo era neoyorkina, se repetía en otras de las grandes urbes que recibían inmigrantes. Era un gran problema para el cual las autoridades locales y nacionales nunca buscaron solución.

El pastor metodista Charles Loring Brace creó la Sociedad de Socorro a la Infancia para terminar “con la delincuencia y vagos menores de edad”. ¿No les suena parecido a violadores y traficantes?

Hace unos años leí el libro de Christina Baker Kline que lleva el nombre del subtítulo. Después leí sus declaraciones donde se refería porqué lo había escrito.

El proyecto del pastor, apoyado por instituciones gubernamentales, iglesias y empresarios, consistió en poner en funcionamiento el tren de lo huérfanos que funcionó desde entonces hasta 1930.

En el metían miles de niños, casi como los que iban a los campos de extermino en el Holocausto, que los llevaban al medio oeste donde se convertían en mano de obra gratuita bajo la forma de supuestas adopciones.

En los 75 años que funcionó el tren, transportó 250.000 niños y Christina lo descubrió un día rebuscando entre cosas viejas de su casa. Así supo que el bisabuelo de su esposo, que se llamaba Frank Roberston, era de Missouri –no era mexicano- había viajado cuando tenía 10 años, junto a sus cuatro hermanitos, desde Nueva York hasta Hamestown, en Dakota del Norte.

Campos de reubicación.

Esta es otra historia negra,o mejor amarilla, porque se trata de los campos de concentración creados en USA para mantener internados a la casi totalidad de la población japonesa del país. Podían ser padres japoneses e hijos estadounidenses, igual fueron internados en diez "Relocation Camps" repartidos por toda la nación.

J. Edgar Hoover, Director del FBI,  le recomendó al Presidente Roosevelt que no “reubicara”  a los japoneses, pero fue en vano.

El primer responsable de los campos fue el Teniente General John L. DeWitt, quien no estaba de acuerdo con su creación y sostuvo refiriéndose a los internados.Un ciudadano estadounidense es, después de todo, un ciudadano estadounidense”. Lo hicieron dejar el cargo.

Después el coronel Karl Bendetsen, que dirigía la operación, declaró: "Si tienen una sola gota de sangre japonesa irán a los campos de concentración. Esa es mi determinación".

Y se puso mano dura. En uno de los campos, Manzanar, murieron 135 personas como consecuencia de una manifestación pidiendo condiciones dignas. La respuesta fue acribillarlos a balazos por los centinelas.

Fueron liberados a fines de 1945. Los liberados recibieron un boleto de tren y 25 dólares. El último japonés fue liberado en diciembre de 1946. Cuando llegaron a lo que habían sido sus casas o campos se encontraron que habían sido “tomadas” o el Estado se las había expropiado por los años que no pagaron los impuestos.

Hay más antecedentes que dicen que es posible que no gane Hillary, pero sería muy largo enumerarlos, baste recordar que supermercados WalMart, fundado por Sam Walton en 1962, tiene más de dos millones de trabajadores en el mundo, pero es la más demandada por ellos por no pagar beneficios sociales.

Hace sólo unos días, en una de sus sucursales en USA, los empleados pedían a los clientes que les dejaran comida. Los propietarios, con su fundación, son los que más donaciones “altruistas” hacen en el mundo.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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