Israel y la franqueza de un ministro pakistaní

"Israel es perverso y una maldición para la humanidad. Mientras las conversaciones de paz están en curso en Islamabad, un genocidio está siendo cometido en Líbano. Ciudadanos inocentes están siendo asesinados por Israel, primero Gaza, después Irán y ahora Líbano. La carnicería sigue sin cesar. Yo espero y ruego que quienes crearon este Estado canceroso en la tierra de Palestina para deshacerse de los judíos en Europa, ardan en el Infierno".

Esta es la declaración emitida el día 9 de abril de 2026 por el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaia Muhammad Asie, mientras su país actuaba como mediador en la guerra de Estados unidos e Israel contra Irán.

¿Exageración? ¿"Antisemitismo"? Veamos. Israel es una gigantesca base militar, camuflada como país, la más grande del mundo con más de 22 mil km2 de superficie, constantemente en aumento, ya que convenientemente, jamás ha definido sus límites geográficos. Hoy día ocupa ilegalmente territorios de Palestina, Líbano y Siria

La gran mayoría de sus habitantes, hombres y mujeres, hacen el servicio militar, de 3 y 2 años de extensión respectivamente, con excepción de algunos religiosos ortodoxos y unos pocos disidentes del gobierno genocida. La mayor parte de la industria de esta base militar está dirigida a la fabricación y mejoramiento de armas ofensivas, incluidos tanques, ya sea para uso propio o para exportación. Su propaganda afirma que dichas armas han sido "probadas en campo de batalla". Léase, "probadas masacrando a civiles palestinos y libaneses".

Debe sumarse a lo anterior el desarrollo de instrumentos de alta tecnología destinados al espionaje y a la vigilancia en general, ya sea de poblaciones o de individuos en particular. Y muy útil, por cierto, en la ejecución de sus ya patentados y antihumanos "asesinatos selectivos". Esto es muy propio de una base que administró hasta octubre de 2023 el campo de concentración más grande de la historia, la Franja de Gaza, con 2 millones 300 mil reclusos. A partir de esa fecha comenzó a perpetrar el genocidio contra la población palestina y, posteriormente, uno nuevo en el Líbano; ambos continúan hasta hoy. Y capítulo aparte merece la posesión de al menos 100 ojivas nucleares, exentas de cualquier inspección internacional, como la que se exige por ejemplo a Irán

En su calidad de base militar, Israel ha atacado sistemáticamente Palestina, Siria, Líbano, Irak, Egipto, Irán e incluso Túnez. Su primera guerra tuvo lugar en 1948, año de su instalación en Palestina, cuando mediante el terror expulsó a 750 mil palestinos, sin permitir jamás su retorno. En 1956, junto a Francia e Inglaterra, atacó a Egipto. En 1967, en la "Guerra de los 6 Días", ataca a Egipto, Siria y Jordania y ocupa toda Palestina, el Sinaí y parte de Siria y Líbano.

En 1973, nueva guerra con Egipto, el cual recupera el Sinaí. En 1982, en Sabra y Chatila, territorio libanés ocupado, Israel otorgó a las milicias falangistas libanesas todas las facilidades para que masacraran a cerca de 3 mil palestinos. A partir de 2007, ha bombardeado Gaza en diferentes oportunidades, culminando con el actual genocidio. Y hay que sumar el bombardeo a traición contra Irán en julio de 2025, desatando la "guerra de los 12 días" y, nuevamente, el 28 de febrero de 2026, ahora aliado con los EE.UU., guerra que continúa hasta hoy y siempre con el peligro de escalar a un conflicto nuclear que afecte a toda la población mundial.

En resumen, en sus 78 años de existencia esta base militar no ha cesado nunca de agredir, invadir y bombardear a todos sus vecinos, masacrando una y otra vez a sus poblaciones. ¡Qué razón tuvo entonces el ministro pakistaní al calificar a Israel como "maldición para la humanidad"! Y como "Estado canceroso", en cuya calidad lleva bastante tiempo haciendo metástasis. Por eso, mientras este ente abyecto subsista como organización política y militar, jamás habrá paz en Medio Oriente.