No podría votar por Oliva

Hace ya varios años que dejé de militar en un partido político. La inconsecuencia, faltas a la verdad, oportunismo del presidente del que era mi partido y el mirar para el lado del resto de los dirigentes me forzó a renunciar. Desde allí observo la política sin camisetas, trato de ponderar lo bueno y lo malo de las propuestas de cada dirigente en su mérito, no por mis simpatías o animosidad hacia el partido político de quien las hace.

Sin embargo, si votara por gobernador en Santiago, no podría votar por Oliva, por 5 razones, que no tienen que ver con sus propuestas, sino con su comportamiento político, que a mi juicio resume el más doble estándar y de lo peor que ha incoado la política chilena en las últimas décadas.

A) La mentira. Oliva induce a que la gente piense que es 'de la pobla', que vivió en Bajos de Mena, y miente, porque sus abuelos, y no ella, vivieron allí. Oliva dice que está titulada, y no lo está. Oliva dice que es madre soltera aunque vive con el padre de su hija, quién además es el presidente del partido en el que milita y que la lleva de candidata. ¿El nepotismo ya se tomó a los movimientos más progresistas?

B) Gestión turbia de recursos aportados por el Estado para la actividad política. Todavía no puede explicar, ella y su pareja, los millones perdidos en la campaña de Marcel Claude, de cuyas finanzas eran responsables. En la rendición justificaron dos actos en el Caupolicán, cuando hubo uno solo.

C) Cambio constante de domicilio ciudadano y de domicilio político. Ha sido tres veces candidata a distintos cargos de elección popular, cada vez por un partido político distinto, cada vez por un distrito-comuna distinto. Candidata a alcaldesa de Melipilla el 2012 por el partido MAS del senador Alejandro Navarro, cuando ese partido era parte de la Nueva Mayoría y gobernaba junto a Bachelet. El 2017 fue candidata por el distrito 12, el que no incluye a Melipilla sino otras comunas, esta vez representando al partido Poder, que formaba parte del Frente Amplio. El 2021 la sorprende de candidata a gobernadora por la RM por el partido Comunes. Sorprende el lema de dicho partido "Es tiempo de gente común". ¿Qué puede tener de común una persona que en menos de 10 años ha transitado por media docena o más de movimientos, partidos, fusiones de partidos y pactos electorales? Cuando uno ve esa variopinta agenda política, en tan pocos años, se puede preguntar ¿De qué se trata la política? ¿De elegir cada 4 años el trampolín que más me sirve para lograr un cargo? ¿Qué otra cosa puede explicar que una persona joven cambie de partidos y plataformas políticas como quien cambia de camisa? Es legítimo dudar si su posición actual es la definitiva o si en realidad su domicilio político será a futuro aquel que le ofrezca la mejor posibilidad para postular a un cargo.

D) Arriesgar a todo su sector por ganar su elección. La madre de todas las batallas es la presidencial, pero Oliva parece estar quemando todos los cartuchos de su sector para ser electa gobernadora, sin darse cuenta que la elección presidencial está totalmente líquida, como lo demuestra la elección de concejales. Esa es sin duda la que mejor muestra el peso de la estructura política de los partidos en las comunas, ya que deja al descubierto la capacidad de estos de generar liderazgos locales. De acuerdo a la última elección nadie tiene la suerte echada. Chile volvió a los tres tercios. La ex-Concertación sacó 2.036.497 votos, seguida de la derecha con 2.016.756 votos y finalmente el bloque FA, PC y otros con 1.927.337 votos.

Si el FA y el PC tienen la intención (y no sólo la declaración) de que el próximo presidente de Chile sea de sus filas, para que su utopía se haga realidad, y no sea un simple volador de luces, necesitan, sí o sí, el apoyo de la mayoría de la ex Concertación para ganar. Pero Oliva, creyendo que así mejora su votación, ha estado dispuesta a pegarle una gran bofetada a la ex-Concertación. Su publicidad "Con un No a Orrego, los botamos a todos" en la que aparecen las fotos de 15 insignes figuras políticas pertenecientes a la Democracia Cristiana, al Partido Socialista y al Partido por la Democracia, entre ellos el Presidente Ricardo Lagos, pide botarlos, sacarlos de la vida política. Si según Oliva hay que botar a la ex-Concertación, es obvio que la derecha no tiene ninguna posibilidad de existir. ¿Plantea Oliva un país donde sólo se puede expresar la extrema izquierda? ¿Dónde hemos visto eso antes?, Además, denostar y ningunear los 30 mejores años de progreso y de mayor avance para los más vulnerables en la historia de Chile, no sólo es miopía y fanatismo, es ignorancia de quien dice ser una politóloga. Es cierto que se pudo avanzar más rápido en equidad y acceso a bienes básicos, pero negar el enorme progreso no resiste análisis.

E) Oliva fue a solicitarle el apoyo a Pamela Jiles y su pareja, quienes en primera instancia habían llamado a no votar en segunda vuelta. La afortunadamente auto-desacreditada y declinante farandulera de la política chilena cambió su opinión, y le dio su apoyo. Sólo hay que repetir lo de Boric: "Ni por un millón de votos aceptaría el apoyo de Jiles".

Indudablemente la Gobernación de la RM es muy importante para el PC y el FA, ya que coronaría sus victorias e Viña del Mar, Maipú y Santiago, reductos que le arrebataron a la derecha, sin embargo, ahora que se conoce el prontuario político de Oliva, seguir apostando por ella es decirle a la ciudadanía que lo que importa es ganar, a cualquier precio, los valores, los principios, las lealtades son irrelevantes. Creo que les aportaría mucho más a sus aspiraciones presidenciales si reconocieran que equivocaron el candidato y siguieran adelante en su proceso de primarias entre Jadue y Boric.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Columnas recientes
Columnistas