Puerto Varas dejó de esperar

Durante años, Puerto Varas creció más rápido que su infraestructura y sus servicios. Mientras aumentaba la población y las necesidades de nuestros barrios, las grandes inversiones públicas escaseaban, se postergaban o no lograban despegar. Éramos una comuna atractiva para la inversión privada y para familias que buscaban una mejor calidad de vida, pero con serias dificultades para atraer proyectos públicos a la altura de su desarrollo.

Pero esa realidad está cambiando. Hoy Puerto Varas vive un ciclo de inversión pública sin precedentes en su historia reciente. Sólo las principales obras en ejecución movilizan más de $155.000 millones en salud, espacios públicos, infraestructura deportiva, equipamiento comunitario y seguridad vial.

Pero no se trata de acumular millones ni de ejecutar obras dispersas. Estos proyectos responden a una visión de comuna que hemos construido juntos como comunidad, el Plan Puerto Varas 2030, la hoja de ruta con la que estamos ordenando nuestro desarrollo, anticipando las necesidades del crecimiento y construyendo una cartera de iniciativas a corto, mediano y largo plazo.

Los resultados ya son concretos. Proyectos que durante años estuvieron detenidos hoy están en construcción; iniciativas que antes no existían hoy cuentan con diseño, financiamiento o una ruta clara para su ejecución. Eso demuestra la importancia de planificar: una comuna que decide hacia dónde ir tiene más capacidad para impulsar proyectos de alto impacto, atraer recursos y construir acuerdos.

La importancia de este ciclo tampoco se mide solamente en obras y presupuestos. Se mide en empleo, actividad económica y oportunidades. Chile atraviesa un escenario laboral complejo: la desocupación llegó al 9,4% durante el trimestre abril-junio de 2026 y en la Región de Los Lagos alcanzó 7,2%. Detrás de esas cifras hay personas buscando trabajo, mipymes con menos ventas y hogares que necesitan mayor estabilidad.

En este contexto actual, una estrategia sostenida de inversión adquiere un valor social y económico todavía mayor.

La obra de mayor magnitud es el nuevo Hospital de Puerto Varas, con una inversión superior a $140.000 millones. Actualmente emplea a cerca de 603 personas y proyecta alcanzar un peak aproximado de 850 trabajadores. Junto con entregar la cobertura sanitaria que nuestra comuna y la provincia necesitan, su construcción moviliza empleo, proveedores y servicios a una escala inédita para Puerto Varas.

Se suma el Parque Costanera, con una inversión cercana a $9.700 millones y una dotación que llegará a unos 100 trabajadores. Esta obra recuperará 1,6 kilómetros de nuestro borde lacustre y mejorará la calidad de vida de nuestra comunidad. También avanza la reposición del Estadio Ewaldo Klein, adjudicada por $4.362 millones y con 46 trabajadores, y la normalización de la red semafórica de Puerto Varas y Alerce, financiada por el Ministerio de Transportes con más de $1.400 millones.

Sólo estos proyectos movilizarán cerca de mil puestos de trabajo directos en sus períodos de mayor actividad. Es una señal concreta de cómo construir infraestructura también puede ayudar a enfrentar un momento económico difícil.

Este impulso llega además a nuestros barrios: $78,6 millones en equipamiento deportivo para la población Alessandri; $142,8 millones en espacios deportivos para Alta Esperanza; cerca de $125 millones en espacios públicos para Villa Brisas; y $145,5 millones en la semaforización de Línea Nueva y Línea Vieja. A ello se suma el Centro Comunitario de Población del Sur, cofinanciado entre el Minvu y el municipio.

Cada obra mueve mucho más que máquinas y materiales. Genera demanda para proveedores, transporte, alimentación, comercio y servicios. Un puesto de trabajo formal significa ingresos para una familia, pero también mayor movimiento para almacenes, restaurantes, ferreterías, transportistas y muchas otras actividades de nuestra economía local.

Debemos ser rigurosos: no podemos afirmar que todos estos empleos corresponden a trabajadores de Puerto Varas, porque todavía no contamos con esa trazabilidad. Nuestro desafío es conectar mejor este ciclo con la intermediación laboral, la capacitación y las empresas locales, para que una proporción creciente de las oportunidades lleguen directamente a nuestros vecinos, emprendedores y proveedores.

El Plan Puerto Varas 2030 no sólo explica las obras que hoy vemos. También nos exige preparar las que vendrán. A partir de este semestre comenzarán la tercera etapa del Relleno Sanitario La Laja, la conservación del Coliseo Municipal, la Cancha El Tepú de Ensenada y el Patagonia Biotech Hub. Durante los próximos dos años esperamos avanzar además en el Cesfam de Nueva Braunau, la pavimentación de la Ruta V-613, el Plan Urbano Habitacional de Nueva Braunau y el nuevo sistema de transporte público eléctrico.

En conjunto, estas iniciativas agregarán más de $57.000 millones y US$4,3 millones al ciclo actual. Y en paralelo, estamos impulsando los proyectos que acompañarán a nuestra comuna durante próxima década: la concesión de la Ruta 5 Sur, el Par Vial Manzanal–Del Puente, el bypass entre las rutas 5 Sur y 225, la Estación Intermodal de Buses, el Edificio Consistorial, la Biblioteca Pública y el Parque Costanera de Ensenada.

Puerto Varas pasó de esperar grandes inversiones a ser capaz de planificarlas, impulsarlas y concretarlas. El desafío ahora es transformar este ciclo extraordinario en una capacidad permanente y lograr que sus beneficios lleguen cada vez más a quienes viven y trabajan en la comuna. Porque construir más sólo tiene sentido si mejora la vida de las personas. Ese es nuestro propósito: convertir a Puerto Varas en una comuna modelo en calidad de vida y visión de futuro.