En pocas semanas, el Gobierno deberá ingresar al Congreso el proyecto de Ley de Presupuestos 2027. Para este proceso, fundamental para el funcionamiento del Estado, como Confederación Fenats Nacional hemos levantado y sostenido durante todo este año nuestra posición: la salud pública no puede seguir pagando el costo de los ajustes fiscales impulsados por el Presidente Kast y el ministro de Hacienda, además de ser ejecutados por la ministra May Chomali.
En marzo de 2026, el Ministerio de Hacienda instruyó un recorte transversal de 3% a todos los ministerios. En Salud, ese recorte terminó quedando en 2,5% aplicado a partir del Decreto 333, y restó $413 mil millones al Ministerio de Salud. Lo dijimos en su momento, y lo repetimos ahora, eso no fue un ajuste técnico ni contable. Fue una decisión política, tomada en un momento en que la red pública ya arrastraba una deuda hospitalaria estructural y listas de espera que no dan más.
Por eso no podemos partir la discusión del Presupuesto 2027 como si ese recorte no hubiera existido. Y es exactamente lo que ocurre cuando la ministra Chomali anuncia -para luego retractarse- que buscará una expansión de entre 4,5% y 5% para el próximo año. Suena bien dicho así, pero hay que hacer la cuenta completa: si a ese incremento le restamos el 2,5% que ya nos quitaron este año, el alza real -respecto del presupuesto original, antes del ajuste- ronda apenas el 2,5%. Eso no es un aumento; es, en el mejor de los casos, una reposición parcial de lo perdido. Y no alcanza para cubrir las necesidades reales del sistema.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha dicho que a veces con menos recursos se puede hacer más. Nosotros llevamos meses mostrando lo contrario en el día a día de los hospitales y consultorios: menos presupuesto significa menos insumos, menos personal y más listas de espera. Esa frase no resiste el contraste con lo que viven todos los días los funcionarios y funcionarias de la salud pública, y con lo que viven también los pacientes que esperan una hora, un examen o una cirugía.
Como Fenats Nacional vamos a estar presentes en toda la tramitación del Presupuesto 2027: en las subcomisiones, en la Comisión Especial Mixta de Presupuestos y en cada votación de la partida de Salud. No vamos a aceptar que un aumento maquillado se presente como una gran noticia para el sector. Vamos a exigir que la discusión parta del punto correcto -lo que se recortó este año- y que el resultado sea un financiamiento real, no una reposición disfrazada de gesto generoso.
Esta columna es apenas el inicio de esa discusión. No será la última vez que insistamos en que la salud pública no puede seguir siendo la variable de ajuste de la política fiscal del Gobierno. Los trabajadores y trabajadoras de la salud, y sobre todo quienes se atienden en la red pública, merecen que esta vez la conversación se dé con las cifras completas sobre la mesa.