Inmigración

Puesto sobre la mesa el tema del día cual es la inmigración y su aparente negativo resultado  según algunos líderes de opinión, quisiera hacer un pequeño relato que podría ir en favor o en contra de sus dichos, pero que da cuenta de nuestra historia.

No conozco al detalle las diferentes teorías que se han planteado acerca de la llegada del ser humano a las tierras que ahora conforman Chile. Tampoco conozco en profundidad las diferentes culturas que se desarrollaron en el continente. Pero se sabe de intercambio cultural y económico, sin dejar de lado algunas invasiones de algunos por sobre los territorios de otros. Lo cierto es que hasta el primer hombre que pisó territorio ahora chileno, fue en su origen un inmigrante.

La historia es tan larga como apasionante, y para eso entonces, algunos datos sabrosos.

La invasión europea comienza a finales del el siglo XV. Bueno, esto sin considerar que el primer europeo que llegó a este continente fue el islandés Leif Ericson (nacido en Islandia e hijo del vikingo noruego Eric el Rojo), quien llegó a tierras ahora canadienses a finales del siglo X y que para bien o para mal, nunca lo sabremos, abandonó estas tierras al poco tiempo.

Revisando algunas cosas dejadas por los primeros inmigrantes extranjeros, ya poblado el continente, encontramos el idioma. Nadie podrá decir que nuestro idioma es de raíz propia. Éste fue traído por los primeros inmigrantes españoles, los que a la vez de insertarlo, impusieron un nuevo dios, un nuevo calendario, una nueva forma de relacionarse con la naturaleza, o más bien una más eficiente para destruirla, dependiendo del punto de vista.

Todo estode la mano de un señor de apellido Almagro y después de un tal Pedro de Valdivia. Pasados unos cuantos cientos de años, en los cuales la inmigración española y la destrucción de lo que había en estas tierras fue apocalíptica, a algunos autodenominados locales y descendientes de inmigrantes se les ocurre defender al Rey de España en contra de un tal Napoleón Bonaparte que los estaba invadiendo.

Pero a otros, también inmigrantes pero ahora,según ellos, chilenos de corazón, se les ocurre que sería buena idea independizarse de España. Finalmente, luego de mucha agua bajo el puente, y encabezados por un señor, hijo de irlandés y de apellido O’Higgins, se crea un nuevo país llamado Chile.

Suma y sigue con la inmigración.

En 1845, el Presidente Bulnes le encarga a Vicente Pérez Rosales traer alemanes a Chile.

En 1885 el Presidente Santa María contrata al alemán Emil Körner quién fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército chileno entre 1900 y 1910 y sienta las bases de la idiosincrasia militar chilena.

A fines del siglo XIX llegaron más de diez mil croatas a Chile así como también los primeros chinos.

En 1939 el Presidente Pedro Aguirre Cerda le encarga a Pablo Neruda traer a Chile refugiados de la guerra civil española.

Que levante la mano el gobernante de Chile que sea cien por ciento chileno, o al menos que ostente apellido de los pueblos originarios. Enumeremos sólo a los de la segunda mitad del siglo XX: Ibáñez del Campo (Ibáñez es la castellanización del apellido inglés Evans), Alessandri es italiano, Frei es austriaco, Allende es vasco, Pinochet es francés, Aylwin es anglosajón, Lagos y Piñera son españoles y Bachelet es francés. Y si nos vamos a algunos héroes nacionales encontramos que el padre de Manuel Rodríguez era peruano, los hermanos Carrera son bisnietos de vasco y Arturo Prat es bisnieto de catalán.

Es el turno de las fortunas. Andronico Luksic  Abaroa, hijo de padre croata y de madre boliviana (bisnieta del héroe boliviano de la Guerra del Pacífico, Eduardo Avaroa, con v corta); HosrtPaulmann, nacido en Alemania;  Álvaro Saieh, descendiente de palestinos; la familia Matte de ancestros españoles; Agustín Edwards, nacido en Francia; Roberto Angelini, nacido en Italia y la familia Yarur de quien el primer avecindado en Chile fue Juan Yarur nacido en Belén, al igual que el hijo del carpintero.

Dichos estos pocos datos de la historia, en los cuales hay ejemplos buenos y malos en términos de resultado de la inmigración en este territorio, podríamos entonces ahondar un poco en ejemplos más cercanos en el tiempo.

Los inversionistas del salitre y del cobre fueron ingleses y norteamericanos.El precursor de los derechos de los trabajadores salitreros y fundador del partido comunista es de apellido vasco, Luis Emilio Recabarren. Y uno de los mayores culpables del exterminio de indígenas patagones fue el Italiano Don Bosco (fundador de los Salesianos), quien mandó a sus evangelizadores a civilizar a los gentiles.

Ahora en asuntos más mundanos, el creador de un estupendo programa de televisión en el cual se mostraban las costumbres y tradiciones chilenas se llama Paul Landon, y el rodeo chileno se practica con vacas de origen europeo, con caballos de origen árabe y vestimentas de Andalucía pero con un ponchitode origen mexicano.  

Dicho lo anterior, el lector podrá ahondar en más datos referentes a la inmigración y que den cuenta de buenas y malas experiencias, y sabrá a la vez poner en cada canasta los ejemplos según sus propias creencias nacionalistas, políticas, religiosas, etc.

Pero la inmigración no es por antonomasia ni buena ni mala. Simplemente es. Por lo mismo, el problema se produce por las políticas de integración - o no - que decide cada país respecto de la inmigración.  Claro está que habrá siempre buenos y malos inmigrantes, los que pasado mañana, buenos y malos, serán compatriotas.Y vaya uno a saber si hasta podrá alguno llegar a ser gobernantes de nuestro país.

Nos guste o no, vivimos en un territorio que fue invadido por los primeros inmigrantes, territorio sometido, liberado, construido, destruido, vuelto a construir, vuelto a destruir, vuelto a someter y vuelto a liberar por inmigrantes y sus descendientes, a los que se les ha generado algún sentimiento por estas tierras.

Debemos decidir entonces si como personas suscribimos las ideas del austriaco inmigrante en Alemania por allá por 1939, o las del hijo del carpintero de Belén cuando declamaba las bienaventuranzas. Sin que esto signifique un acercamiento religioso-dogmático a ninguna de las partes.

Finalmente, vaya la copla del indio atacameño que siempre acompaña mis letras.

Y cuando yo estuve solo, yo siempre me acordaré

Que me dijiste hermano, que me dijiste amigo

Y que si tú estás solo y abrigo

Yo estiraré mi mano, yo te recibiré.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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