Chile es conocido por el vino y por su minería, donde nuestra ventaja histórica respecto al mundo ha sido nuestra geología. Sin embargo, el verdadero mérito es que hemos sabido desarrollar esta última, generando comunidades y generando empresas; comenzando una escalada virtuosa la que también permitió el desarrollo de regiones.
El 80% de gasto en minería va a la operación, por lo que propongo no sólo enfocarnos en traer mayor inversión, sino en hacer más productivos los miles de millones de dólares que la minería ya gasta cada año en operar. A modo de ejemplo, con orgullo podemos indicar que Chile ya posee una estrategia para traer inversiones. Además del foco que le está poniendo el gobierno, a través del biministro Daniel Mas.
Recordemos que la industria ya ha convenido una "Política Minera 2050", una "Estrategia de Minerales Críticos", una "Estrategia Nacional del Litio" y una agenda de permisos. Sabemos que esas inversiones son mayores y llamativas, pero junto con discutir cómo construir nuevas minas creo necesaria una conversación suficientemente profunda sobre cómo operar las que ya tiene. Pues la clave son los proveedores.
En el seminario "El Valor de los Minerales", organizado por el Grupo Banco Mundial y Fundación Chile, William F. Maloney, economista jefe del Banco Mundial, hizo una increíble presentación donde comparaba países con similares recursos y el porqué del crecimiento de cada uno de ellos. Allí mostró estudios donde se prueba como los países que más han crecido (y crecen) son aquellos capaces de adoptar nuevas tecnologías en sus procesos versus quienes tenemos los recursos y estamos perdiendo la oportunidad.
Sin duda la demanda de minerales críticos, en especial de cobre será enorme para el futuro. Por ello, es importantísimo entender que, si no ponemos foco en la productividad, la cual va de la mano con la capacidad de incorporación de nuevas tecnologías y en el desarrollo de la cadena de valor, podemos perder la oportunidad de aprovechar este nuevo ciclo.
Entrando aún más profundo en la idea. No es la cadena de valor o el tener más proveedores la clave. A mi parecer, es la capacidad de identificar ideas, adaptarlas y generar valor agregado. En este caso, al respecto de la productividad.
Alguna vez, en otra vida cuando me dedicaba a áreas financieras, un jefe me dijo: "Quiero saber cuánto produce cada peso que invierto". Pues esa frase me sigue resonando al día de hoy. Para llegar a contestarla los invito a todos a no olvidar que, no basta con tener permiso para tener más minas, hay que saber operarlas cumpliendo de manera económica, segura, sostenible y siendo lo suficientemente flexible, para generar conocimiento y que esto se traspase a las personas. Por lo mismo, Chile necesita una Estrategia de Competitividad Minera.