Argentina entre continuidad y ruptura

Argentina es un país muy singular. Los chilenos los amamos y los odiamos porque lo consideramos una rareza en el mosaico de independencias hispanoamericanas. Ellos mismos presumen de su singularidad, la que a nosotros nos asombra y nos espanta, o ambas.

La singularidad se arraiga en su fuerte nacionalismo. El kirchnerismo es un proyecto nacional y popular ante todo. También es la actualización del corazón del peronismo, que ha sido siempre un proyecto de la argentinidad que apela al mundo popular, la clase obrera y los sindicatos. Al lado de cada trabajador está el sindicalista y detrás está un peronista, como suele decirse.

El peronismo o justicialismo es un movimiento político surgido en Argentina a mediados de la década de 1940 alrededor de la figura de Juan Domingo Perón y un considerable número de sindicatos. En 1949 el peronismo organizó el Partido Peronista Femenino, fundado por Eva Perón e integrado solo por mujeres. La denominación de “justicialismo”, proviene de su fuerte impronta por la justicia social. Solo ha perdido ante coaliciones dirigidas por el Partido Radical en las elecciones de 1983 y 1999.

El Presidente Juan Domingo Perón ante la Asamblea Legislativa en 1952, declaró el ideario del movimiento: “Así nació el Justicialismo, bajo la suprema aspiración de un alto ideal. El Justicialismo creado por nosotros y para nuestros hijos, como una tercera posición ideológica, tendiente a liberarnos del capitalismo sin caer en las garras opresoras del colectivismo”.

El peronismo ha sido derrocado dos veces por golpes de estado militares. El primero a Perón en 1955, cuando fue declarado ilegal por la dictadura autodenominada Revolución Libertadora,  manteniéndose la prohibición durante 18 años.  El segundo a María Estela Martínez de Perón, depuesta en 1976 por un golpe de Estado que dio origen a la dictadura autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional” y que la mantuvo detenida varios años.

Los elementos que constituyen su doctrina son las Veinte Verdades Peronistas, equivalente a los principios de la organización. Fueron dadas a conocer por Perón en la celebración del quinto aniversario del Día de la Lealtad. Perón las leyó desde el balcón y las Veinte Verdades Peronistas se hicieron muy populares y muchos de sus principios arraigaron en la cultura popular. La primera es la definición de la democracia: “La verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo.”

La cuarta es muy llamativa para los socialistas chilenos: “No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan”. La número seis es rayana en el sectarismo: “Para un Peronista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista”. Fue reformada en 1974 para dejarla como "para un argentino no puede haber nada mejor que otro argentino".

Una de las cuestiones más valoradas por los partidarios del peronismo es el Estado de Bienestar construido durante los dos primeros gobiernos. Es un ejemplo que ha pesado sobre los gobernantes peronistas posteriores, con la excepción de Menem que se lanzó en brazos del consenso neoliberal y protagonizó una época que los propios argentinos la denominaron “la borrachera menemista”. Una crisis que continuó con un débil gobierno radical y terminó con el país en quiebra.

Todos saben que Néstor Kirchner accedió al gobierno con Argentina en precarias condiciones. Su gobierno estuvo marcado por la urgencia de la recuperación económica del país. Sus logros y la propia gestión de la Presidenta Cristina Fernández ha posibilitado a los Kirchner estar cerca de doce años en el poder. No solo recuperaron el país, resolvieron ejemplarmente los temas de DDHH, ampliaron la protección social y al mismo tiempo estatizaron los fondos de pensiones. Además de YPF, la más importante petrolera del país y Aerolíneas Argentinas.

El futuro del peronismo oficialista está en manos de Daniel Scioli. Un peronista con experiencia, que ha sido diputado, ministro, Vicepresidente de la República y actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, la más importante del país. Al frente, el líder de la derecha Mauricio Macri, heredero del Grupo Macri-SOCMA, uno de los más importantes grupos económicos del país. Ha sido presidente del Club Boca Juniors, diputado y jefe de gobierno de la capital federal. Desde el 2007 dirige la alianza electoral Propuesta Republicana. La contienda es entre estos dos personajes. Radicales y Socialistas es poco lo que pueden hacer por ahora.

Todos apuestan al Peronismo. Es el único que está terminando bien sus gobiernos, lo que ha sido la pesadilla de los radicales. Dicen incluso que los peronistas se pelean para crecer, porque peleando se reproducen. Y que Macri es un oligarca.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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