Cambios en el financiamiento de la Defensa

El proyecto de ley enviado al Congreso el 16 de Mayo concreta una decisión en el sentido de derogar la Ley conocida como del cobre que diferentes gobiernos, post advenimiento de la democracia, habían expresado tener la voluntad de modificar pero no lo habían logrado hacer.

Se inicia el debate en un momento especialmente significativo para Chile. Nuestro entorno vecinal presenta un cuadro que ha dificultado profundizar en relaciones integradoras y fluidas.

Lo anterior debido a la acción unilateral del Perú al interponer una demanda ante la Corte de la Haya que desconoce límites históricamente establecidos y de Bolivia, al desechar profundizar en conversaciones sobre una amplia agenda donde no estaba excluido el tema marítimo.

Por cierto no nos encontramos ante la posibilidad de un conflicto pero indudablemente nuestras FF AA como nunca requieren tener y mantener todo lo que les permita asegurar una disuasión para la paz.

De allí una primera característica acerca del tono que debería tener la legítima discusión de la iniciativa legal. Políticos, medios de comunicación y sociedad debemos ser muy cautelosos en expresar todo aquello que enriquezca los contenidos del proyecto pero, al mismo tiempo, muy cuidadosos de evitar cualquier equívoco que sea aprovechado por quienes han llevado a nuestro país a una relación donde toda debilidad se volverá contra nosotros.

En ese sentido soy de los que piensan que el proyecto lejos de debilitarnos nos fortalece.

En efecto los contenidos del proyecto dan al estamento político responsabilidades en la planificación de la defensa y en la definición de su financiamiento que hasta la fecha carecían.

Consolida la democracia, legitima mas aún a nuestras FF AA, delimita responsabilidades en la generación de políticas de Estado. Todo ello hace crecer nuestras Instituciones y aumentar el respeto por la democracia chilena lo que sin duda marca la diferencia con aquellas imperfectas o débiles.

Adicionalmente el país cumplirá normas de formulación presupuestaria que son exigibles a cualquier Nación desarrollada.

La incidencia de este factor es vital en la confianza de inversionistas extranjeros, en la medición del riesgo país, en el accountability de los gastos de defensa y en la transparencia de las cuentas públicas.

Quien alcanza este nivel es un país serio del cual nadie puede desconfiar y al que no se le pueden suponer intenciones como algunos sectores de nuestros vecinos permanentemente arguyen, en cuanto a nuestro supuesto excesivo y secreto gasto en defensa lo que además de irreal jamás ha tenido afán expansionista alguno. En otras palabras, ganamos respeto y confianza internacional al tener cuentas absolutamente claras que otros no pueden exhibir.

Creo que las FF AA también obtienen un mayor peso el que por cierto es alto al ubicarse en los primeros lugares de eficiencia a nivel regional e incluso mundial. El financiamiento antiguo las hacía aparecer como despojando arbitrariamente a parte del país de una cuota de recursos.

A ello se agregaba el mito que gastaban el total del 10% de las utilidades del cobre lo que no es cierto ya que la regla estructural ponía un límite. Además se creía que actuaban con plena autonomía carentes de todo control. El nuevo sistema despeja todas esas dudas y hace aparecer a nuestra Defensa en plena sintonía con la sociedad y el estamento político que la representa. Ese es un importante factor de poder en cualquier cálculo de capacidades estratégicas.

Las disposiciones de la nueva estructura son creativas y completas. Además del financiamiento se preocupan de crear un marco de planificación en el cual se basarán las adquisiciones y el mantenimiento de nuestro potencial.

Así las instituciones verán aseguradas no solamente sus compras, que deberían ser pocas y ya perfectamente delineadas en el tiempo al contar con una base de material moderno, sino que se evitará -como a muchas FF AA les ha sucedido- que al no tener recursos para mantenerlas caigan en la obsolescencia o un deterioro que transforman un buen material en elementos inútiles e ineficaces para los fines deseados.

El proyecto contempla un horizonte de 12 años, revisiones cuatrianuales, aprobación anual, un fondo de contingencia y un mínimo establecido con una fórmula de cálculo.

A ello se agrega un trabajo que vincula en la planificación y decisiones la necesaria capacidad castrense con la indispensable responsabilidad y participación política. Surge allí la necesidad de fortalecer procesos de asesorías y mejorar el nivel de conocimientos de todos aquellos que asumen nuevos roles en tan importante materia.

Finalmente cuando este proyecto llegue a ser Ley estimo Chile habrá fortalecido su democracia; sus cuentas públicas y presupuestos tendrán el nivel de los países desarrollados; las FF AA aumentarán su legitimidad y no serán objeto de dudas en relación a sus procesos de compras; nuestra Defensa tendrá una planificación y financiamiento que asegure las capacidades estratégicas.

Por último algo muy importante: nuestros conciudadanos contarán con la información que requiere una sociedad para la cual no pueden haber zonas de secreto en cuanto a la inversión que implica defender su soberanía y asegurar la paz lo que los llevará a sentirse parte activa en tan trascendente tarea que a todos incluye.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Columnas recientes
Columnistas