Cuba y los Derechos Humanos, un tema electoral

En los debates que vendrán, con mucha seguridad se emplazará a Gabriel Boric a que fije posición sobre la violación de los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua. Con absoluta seguridad, Gabriel hará una condena clara y categórica.

Sin embargo, este tema requiere de mayor profundidad, por lo que haré a un comparativo de la situación de los derechos humanos en Chile, EE.UU. y Cuba, sobre la base del informe 2020-2021 de Amnistía Internacional sobre el tema.

EE.UU. y sus adláteres se erigen, o intentan hacerlo, como guardianes de la democracia y paladines de la defensa de los derechos humanos, sin embargo, como se explicará, están bastante lejos de ello y más bien son violadores por antonomasia de estos.

Lo primero que es necesario precisar es que la violación de los derechos humanos no es una cuestión cuantitativa sino que cualitativa, la violación de cualquiera de ellos es gravísima en sí misma.

Lo segundo que hay que señalar es que prácticamente todos los Estados, en mayor o menor medida, irrespetan los derechos fundamentales, esta es una deuda que tienen con la humanidad toda. Esto se desprende con mucha claridad si leemos los informes anuales de Amnistía Internacional sobre su violación en el mundo.

El informe del año 2020-2021 se refiere a Chile en las páginas 144 a 146, en ellas, por las razones que el texto explicita, se denuncia que en nuestro país el Estado hace uso excesivo de la fuerza, particularmente en las manifestaciones públicas y en los hechos posteriores a ellas; reprime a la disidencia; no cumple con el derecho a la salud; viola los derechos de los pueblos indígenas; los derechos sexuales y reproductivos; los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI); y los derechos de las personas migrantes.

Respecto de EE.UU., se refiere el informe en las páginas 190 a 196, y se denuncia que en este Estado hay discriminación, y el discurso político y la violencia relacionados con la discriminación racial incrementaron la cifra de crímenes de odio; se viola el derecho a la salud, entre marzo y diciembre de 2020, en plena pandemia de Covid-19, murieron más de 2.900 profesionales del sistema de salud. Algunos trabajadores sanitarios y esenciales de los sectores tanto público como privado también se expusieron a represalias, como actos de hostigamiento, procedimientos disciplinarios y despidos injustificados, por hablar sobre las insuficientes medidas de protección; hay un uso excesivo de la fuerza, al menos 1.000 personas murieron por disparos efectuados por la policía; se vulnera la libertad de reunión las actuaciones para hacer cumplir la ley en todo el país provocaron numerosas y flagrantes violaciones de derechos humanos contra quienes protestaban.

Amnistía Internacional documentó 125 incidentes distintos de violencia policial ilegítima contra manifestantes ocurridos en 40 estados y Washington D.C., sólo entre el 26 de mayo y el 5 de junio de 2020. Los actos de violencia incluían palizas con garrotes u otros dispositivos, empleo indebido de gas lacrimógeno y pulverizadores de pimienta, así como disparos injustificados e indiscriminados con proyectiles "de letalidad reducida"; se viola el derecho a la vida y a la seguridad de la persona, en 2018, el año más reciente del que había datos disponibles, cerca de 39.740 personas habían muerto por heridas de bala, y se estimaba que decenas de miles más habían sobrevivido a este tipo de lesiones; se viola el derechos de las personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes; se violan los derechos de defensores y defensoras de los derechos humanos; se viola los derechos de las mujeres particularmente las mujeres indígenas; los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI); los derechos sexuales y reproductivos; se tortura y se aplican malos tratos; se aplica la pena de muerte; la detención arbitraria; los homicidios ilegítimos de civiles; y no se aplican ni respetan mecanismos y tratados internacionales de derechos humanos.

Finalmente, respecto a Cuba se refiere en la páginas 168 a 169, y señala, por los hechos que allí se narran, que se vulnera el derecho a la alimentación, lo asocia a que pese a las recomendaciones de la ONU de suspender las sanciones a fin de garantizar el acceso a alimentos y suministros médicos esenciales, pero Estados Unidos siguió imponiendo su embargo económico al país; se reprime la disidencia; y se vulnera la libertad de expresión.

Ya dijimos que la violación a los derechos humanos no es una cuestión cuantitativa y por muy electoral que sea el tema y por lógica que resulte la respuesta que Boric dará, cabe hacerse las preguntas: ¿Es Cuba el ejemplo de violación a los derechos humanos? ¿No será EE.UU. y sus adláteres quienes se llevan ese deshonor?

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