El que se excusa, se acusa

En el tiempo de dificultades para el ejercicio de la política siempre debemos saber  lo necesario para rejuvenecerla,  y lo que debemos adecuar a la luz de la modernidad.  Ambas situaciones  se asientan en la herencia de los grandes políticos y pensadores y en el estudio acucioso  de los conocimientos actuales.  Quien no aproveche estas oportunidades no será buen líder.   

Es decir, dos oídos y dos ojos para escuchar y leer, y sólo una lengua  para hacer pedagogía política, conducir  y formar a los que vienen después de nosotros con fuerza, pero con moderación y didáctica.

Una frase que condensa estas líneas es la de Maestro Miguel de Unamuno cuando soldados del ejército franquista  dirigido por Millam Astray, de singular fuerza y fiereza, invadió la universidad de Salamanca en pleno claustro y el maestro Unamuno le contestó, “venceréis pero no convenceréis” dejando establecido para siempre la supremacía de la razón sobre la fuerza y en el valor del debate irracional y ponderado para resolver las cuestiones del país, las ideas  y la regulación  entre lo individual y el bien común .

Hoy nuestro país requiere asumir el texto y el fondo de esa frase y lograr que el debate atraiga a los ciudadanos e instituciones civiles para que la democracia sea realmente representativa.

Pero se necesita algo más. Que los partidos políticos representen sus valores fundacionales, que sus ideas y utopías sean auténticas  y por ende movilizadoras.

Nuestro partido, la Democracia Cristiana, nació claramente como un camino nuevo para reemplazar el capitalismo y formar un frente progresista junto al socialismo democrático para lo cual es indispensable  que éste deba asumir su raíz histórica para que exista posibilidad de gobernabilidad y unidad junto al partido Radical y la Social Democracia, además del PPD en este momento histórico.  Pero no se cumple esta herencia fundacional y no es posible una gobernabilidad si cada partido busca caminos  propios.

Hoy, además la derecha ofrece concretar  una nueva alianza la llamada “Derecha de centro” o “conservadurismo piadoso” o “federaciones  social-cristiana rompiendo así la Democracia y confundiendo al mundo de la Izquierda.

Mi súplica sincera y leal,  es la Unidad de la Centro-izquierda terminando con la guerrilla diaria, a veces matonesca, de todos contra todos en esta alianza. 

Si no cuidamos estas reglas de oro, ganará la Derecha, cuya desarticulación y conflicto de poderes se nos asoma más pronto de lo que pensábamos y eso tampoco es deseable, porque somos oposición, pero como siempre lo hemos hecho, sin estar dando explicaciones  por serlo  o por que tengamos puntos de vista distintos. 

Esta posición la queremos en el Congreso y no en comisiones nombradas a dedo, a través  de un presidencialismo tan fuerte como el chileno.   Tampoco tenemos  que estar en una permanente excusa si no aceptamos el trabajo en el congreso en igualdad de condiciones con los demás partidos.

La frase es bien muy antigua, porque “el que se excusa, se acusa”.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Edición
Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
Columnas recientes
Columnistas