¿Solo un presidente o un estadista?

Un presidente es un cargo formal de poder político, mientras que un estadista es una cualidad de liderazgo visionario que prioriza el bien común a largo plazo por encima de los intereses partidistas.

El último discurso del Presidente Kast en la OEA viene a dar clara respuesta a esta interrogante. Es normal que un presidente mencione temas internos de su país en un discurso ante la Asamblea General de la ONU, pero lo habitual es que los vincule con asuntos de interés internacional, siendo muy ajeno a este espacio, hacer una defensa de la gestión de gobierno atacar a la oposición o desarrollar una controversia política puramente doméstica sin conexión con la agenda internacional.

En su discurso, 7 de los 18 minutos Kast los dedicó a destacar la labor de su gobierno en estos seis meses, "donde estamos ordenando la casa, Chile es hoy más seguro, un país más competitivo y un país con menos burocracia". Destacó su gran reforma para bajar los impuestos a las empresas de 27% a 23% y dar seguridad a las inversiones. También le puso número a las inversiones: "Han ingresado solicitudes por 44.000 millones de dólares".

Claro que omitió señalar que el país hoy está más pobre que cuando lo recibió. Que sus datos son incompletos. No dijo que al cierre del 2024 había US$ 56.234 millones en proyectos de inversión extranjera y el 2025 US$ 65.689 millones (463 proyectos totales, con un incremento de 16,8%).

Agregó que: "En Chile, en el primer semestre de este año, la tasa de homicidios registró una baja de 11,5%, y nos acercamos a los niveles que teníamos antes de la pandemia (...) Un país más seguro, es un país con más confianza". Pero olvidó señalar que es el mismo porcentaje de baja hubo entre el 2024 y 2025 y que viene bajando desde ya algún tiempo.

En definitiva, en su discurso trato de venderse como el gran salvador del país concluyendo que "Chile estaba de vuelta". En definitiva, ninguneó a todos los gobiernos que le precedieron, incluso a los dos de Piñera cuyos partidos que lo apoyaron hoy le acompañan en el gobierno. Solo se salvan los del 1900 a principios del 2000 (sin indicar su tendencia). De ahí en adelante todo lo hicieron mal y él llega para salvar al país. Se nota que es un buen alumno de Trump.

Es cierto, en los 10 minutos restantes hizo referencia a la realidad de la ONU y otros temas internacionales como el Estrecho de Magallanes. La verdad que no hay nada trascendente que deje su discurso para el concierto internacional

Qué sentido tenía ir a la ONU a dar a conocer esta información, cuando los que escuchan no les interesa lo logrado en Chile, ni los halagos que se haga el mismo a su gestión. Es otra la temática de una Asamblea General.

Por ejemplo, puede hablar de pobreza y desigualdad interna, relacionándolas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Seguridad y crimen organizado, vinculándolos con la cooperación internacional. Migración, explicando la situación del país y solicitando cooperación regional. Cambio climático, mostrando políticas nacionales y compromisos internacionales. Democracia y derechos humanos, presentando la experiencia del país como parte del debate internacional. Crecimiento económico, inversión o desarrollo, para mostrar oportunidades de cooperación. Educación, salud o protección social, especialmente cuando forman parte de compromisos internacionales.

Esto es lo habitual, lo que han hecho los "malos" gobiernos anteriores. Lo que no es habitual o no ocurre directamente es lo que hizo Kast.

Podría suponerse que lo hace para invitar a inversionistas. ¿Alguien su sano juicio vendría a invertir a un país que estaba tan mal y que el gobierno que estaría mejorando sus condiciones solo tiene seis meses y no se conocen sus resultados?

Es lógico que cualquier inversionista analice detenidamente las condiciones del país en el que va a invertir y si quiere hacerlo en Chile tendría que ver lo positivo y negativo de este gobierno. Es cierto que la baja de impuestos puede serle atractivo, pero constatará de inmediato que las cifras macroeconómicas como resultado de este gobierno, hasta ahora son malas. Por lo tanto igual se resistirá por un tiempo en invertir, mientras no se vean resultados reales de esta gestión.

Los invito a revisar los discursos de todos los presidentes desde la vuelta a la democracia y constatarán lo aquí señalado. Sin dudas tienen mayor contenido y altura. Mientras que la mediocridad del discurso de Kast está muy lejos de su visión crítica y arrogante de los gobiernos anteriores. Sin duda está lejos de la altura y visión de un estadista.