Transformar y corregir

La comprensión, por una parte, de que no da igual quien encabece el próximo gobierno y por otra, que no eran lo mismo los 30 años, una mera continuidad y profundización neoliberal, ha permitido de manera expedita que Gabriel Boric se transforme en el abanderado de toda la oposición.

Tanto para abrir el camino a transformaciones urgentes y pendientes, como para defender un conjunto de avances de derechos sociales, políticos y culturales.

Esto ha permitido, en alguna medida, el restablecimiento de una línea histórica con la tradición democrática y popular; que siempre tendrá momentos de continuidad y ruptura. Así como ocurre en las propias relaciones humanas, a veces para volver a estar juntos es preciso separarse.

Pero no se trata ni de puntos 0 ni tampoco de herencias. Más bien de legados. Estos no pueden ser la transmisión de recetas o destinos, sino testimonios siempre singulares, respecto de un tiempo histórico inédito e irrepetible. Un testimonio que nunca es un prototipo, porque el verdadero no lo es. Su virtud es que no es una enseñanza ejemplar, al contrario, es antagonista a un ideal. Esto es lo que permite recogerlo. Para crear algo inédito: registrar, recoger y producir huellas. Como lo señala Goethe: "Lo que has heredado de los padres (o predecesores), reconquístalo, si quieres poseerlo de verdad".

El discurso de los 30 años fue también, a la luz de los resultados, combustible para la candidatura de la derecha más radical. La omisión de la arquitectura dictatorial, aún en pie, así como las resistencias del período y los avances en ese contexto de restricciones permitieron que la alternativa de superación no fuese sola una.

No obstante, esto no puede dar pie a cancelar la dura crítica y autocrítica por los errores, acomodos y concesiones, sofocadas de aquel período, y que sigue aún pendiente. Es necesaria una lectura responsable, sin culpa. Esta última tiende a ser totalizante, no discrimina y se relaciona más bien con deseos frustrados, no con lo realizado. Sin asumir una dimensión de autoevaluación, toda iniciativa de renovación o reconstitución se verá disminuida. La experiencia debe enseñar que la autocomplacencia, ayer y también hoy, constituye el principal riesgo para confundir causas con intereses.

Transformar y corregir constituyen atributos apreciados para un período inestable y difícil. Quizás esos sean algunas de las características valoradas en Gabriel Boric. Su voluntad de transformación y de corrección al mismo tiempo. En la sana virtud de tomar distancia de sí mismos.

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