Ximena Lincolao, el gato de Schrödinger o el gato de Cheshire

Pocas ideas de la física moderna han trascendido tanto en la cultura popular como el célebre gato de Schrödinger. Esta imagen surge del planteamiento de un experimento teórico que ilustra la naturaleza extraña de la mecánica cuántica; y en él se concluye que, en ausencia de un observador, existe superposición de resultados y solo la medición permite conocer el resultado real, pues existen dos posibles: el gato vivo y el gato muerto al mismo tiempo(1).

La ciencia chilena, como la economía, y el Estado de Derecho en Chile, parece vivir hoy dentro de su propia caja de Schrödinger. Diariamente se nos bombardea con la propaganda de un gobierno que nos intenta hacer creer que su misión está asociada a grandes transformaciones, entre ellas el desarrollo del conocimiento en inteligencia artificial, la innovación y el emprendimiento. Desafortunadamente, la realidad dista de la propaganda, pues estos fuegos de artificio no se condicen con las políticas que se están aplicando y peor aún de los resultados obtenidos que nos tienen al borde de una recesión técnica(2).

En el ámbito de la ciencia, aunque menos publicitado que la megarreforma o megafraude(3)(4), la disminución de recursos impactará negativamente en el futuro científico y en el desarrollo de nuestro país. Ya existe la certeza de los montos de disminución notificados por Hacienda(5), los cuales en su totalidad impactarán en todo el ecosistema del conocimiento y será peor aún en las universidades estatales, donde el impacto de la disminución del financiamiento también vendrá de la crisis económica y los recortes de educación.

Volviendo a los gatos, mientras el gato de Schrödinger simboliza la incertidumbre inherente a la naturaleza, el gato de Cheshire, un personaje clave en "Alicia en el País de las Maravillas", podría representar la incertidumbre fabricada por quienes ejercen el poder. En el primero, la duda surge porque el sistema aún no ha sido observado; en el segundo, porque la información parece aparecer y desaparecer de forma selectiva.

No es una incertidumbre científica, sino política: una en la que los hechos quedan ocultos tras una sonrisa que persiste incluso cuando las explicaciones o los hechos inventados para tomar decisiones se han esfumado. Es posible explicar de otra forma el manejo fraudulento de las deudas asociadas a las Becas Chile(6) para mostrar su "ineficiencia", o hablar del costo de 500 millones por un libro de tapa bonita que genera la ciencia(7), o realizar encuestas urgentes para evaluar algunos programas de ANID. Cómo entender la disminución de presupuestos para el Ministerio de Ciencia, sumada a los rumores cada vez más persistentes sobre despidos de funcionarios, y las mentiras de la ministra al respecto, que llevaron a la renuncia del subsecretario Araos(8)(9)(10). El gato de Cheshire no engaña porque mienta; desconcierta, deja una frase enigmática y desaparece, conservando únicamente su sonrisa. Esa sonrisa puede ser la narrativa de que cuando se ha instalado un hecho a base de manipulación, la forma persiste, pero el contenido desaparece.

¿Esperábamos algo diferente de esta administración sobreideologizada? ¿Podríamos esperar algo diferente de una ministra de Ciencia que genera vitoreo entre empresarios(11), pero preocupación extrema en la comunidad científica(12)? Una ministra que quiere llevarnos al "ecosistema de innovación" de países como Alemania, Suiza o Noruega, que llevan años con la generación de un estado de bienestar, con inversión en educación, beneficios sociales y empleo, además de salud, que -al parecer- ella no se ha dado cuenta de que no existe en Chile(9). Un país donde el índice de Gini es cercano a 0,46, ubicándose entre los más desiguales de la OCDE y con las concentraciones de ingresos y riqueza más elevadas del mundo, en el que el 10% más rico capta cerca de un 60% del ingreso nacional.

Necesitamos más oportunidades e igualdad para tener más seguridad, señora Lincolao(13)(14).

Parece que la ministra, así como Kast, no sabe que el conocimiento no florece por generación espontánea. El conocimiento no lo regula el mercado, no se desarrolla por decreto, ni lo genera el "Espíritu Santo", como puede creer Kast, incluso en contra de lo que, hasta el Vaticano, con la Specola Vaticana, tiene claro. El desarrollo del conocimiento requiere instituciones estables, financiamiento sostenido y políticas diseñadas con base en evidencia, no en eslóganes. Y el conocimiento, sumado a la estabilidad social, es parte crítica del desarrollo económico, y si ese ha sido el camino que ha llevado a muchas economías a salir del estancamiento y el subdesarrollo, es algo que parece no conocer el ministro Quiroz.

Resulta legítimo preguntarse qué sucederá con el conocimiento en estos cuatro años, sin estar, por cierto, en contra de la innovación. Estamos de acuerdo en que Chile necesita emprendedores, necesita innovación y necesita que el conocimiento llegue al sector productivo, a la investigación y al apoyo de nuestras principales áreas económicas, con un Estado que las fortalezca y las apoye, no tener a los funcionarios bajo una constante amenaza de despido. Pero también necesita un sector productivo que lo impulse. ¿Habrá invertido Ximena sus ganancias en más investigación o solo tiene sus millones de dólares en bonos soberanos?

Chile, en verdad más esta administración, continúa confundiendo ciencia con innovación e innovación con emprendimiento. Si bien son conceptos relacionados, son profundamente distintos. La ciencia genera conocimiento; la innovación transforma ese conocimiento en soluciones; el emprendimiento las lleva al mercado, cada uno con tiempos que no son los de entrar por el agujero del conejo y hacer maravillas como lo hizo Alicia. Alterar ese orden equivale a pretender cosechar un árbol antes de que sus raíces se hayan puesto. Más que el gato de Schrödinger, parece que este gobierno nos sorprenderá con el gato de Cheshire, en el que todo es ilusorio, inventado o simplemente falaz, como lo ha hecho el presidente.

La mecánica cuántica nos enseña que la incertidumbre forma parte de la naturaleza, y Alicia en el país de las maravillas, en el imaginario de lo no existente y de la interpretación de una realidad alterada. La política pública, en cambio, debería aspirar justamente a lo contrario: reducir la incertidumbre mediante evidencia, planificación y transparencia, y no basarse en invenciones y países inexistentes. Porque cuando un país decide reemplazar el conocimiento por la intuición, el conocimiento por las misas, los datos por relatos y la planificación por consignas, el problema ya no es cuántico, el problema está en la mente de quien gobierna.

Es simplemente mala política, aún más ligada a muy malos dirigentes, en una realidad que dista mucho de ser una maravilla, por más que este presidente invente y esta ministra sonría.

(1) EL GATO DE SCHRÖDINGER | Draw My Life
(2) Quiroz asegura que Chile se salvará de la recesión técnica
(3) Las alertas y advertencias del CFA y FMI que dejaron a la megarreforma entre la espada y la pared
(4) La megarreforma de Kast recibe una dura crítica del Consejo Fiscal Autónomo por "diversos riesgos" para las finanzas públicas
(5) Efecto dominó en Ciencia: salida de Araos y renuncias en cadena golpean a Lincolao
(6) Deuda de 100 mil millones de Becas Chile ¿inflada?: aseguran que añadieron a quienes están en regla
(7) Kast y frase contra financiamiento a universidades: "Se gastan millones en investigación que terminan en libros"
(8) recorteshacienda.cl/decretos
(9) El liderazgo de Lincolao a prueba: renuncias, funcionarios atemorizados y las dudas sobre su declaración de patrimonio
(10) Funcionarios acusan nueva ola de despidos en Min. de Ciencia y que confianza con Lincolao "se quebró"
(11) Ministra Lincolao, la necesitamos
(12) Ximena Lincolao bajo el microscopio: "No sabe de ciencias ni le interesa"
(13) Del laboratorio al mercado: la hoja de ruta de Lincolao para un ecosistema científico competitivo
(14) Ministra Lincolao: «Para que haya innovación, inversión, tiene que haber orden y acá la seguridad es un problema»