Desaparecidas

Julia Chuñil Catricura, María Ignacia González, María Ercira Contreras. Víctimas aún no encontradas por las autoridades competentes, casi siempre estos crímenes quedan en el olvido, en total impunidad. Un horror heredado del pasado gobierno dictatorial, donde era frecuente la desaparición de personas, mientras la justicia cómplice brillaba por su ausencia.

La búsqueda por los familiares es incesante, infructuosa, dolorosa, adquiriendo ribetes de escándalo público. Carabineros de Chile, entre 2019 y 2024, ha recibido 58.270 denuncias de mujeres desaparecidas. Más del 90% de los casos ha sido felizmente resuelto, pero aquí está el grave problema: 5.800 aún no se encuentran. Esta cifra -10%- refleja la magnitud del problema y la urgencia de fortalecer las estrategias de búsqueda y prevención.

Otro escalofriante dato. La mayoría está entre los 18 y 64 años, principalmente. Les siguen las jovencitas de 15 a 17 años. Del total, 43% son menores de edad y 16 % son extranjeras. La trata y el comercio sexual es una institución muy arraigada en nuestro país, por mafias que hacen y deshacen a su real antojo, a vista y paciencia de las autoridades policiales que, a decir verdad, no dan abasto.

¿Dónde están? ¿Cómo desaparecen sin dejar rastro alguno? Son preguntas sin respuesta. Por lo insólito, estos tres casos nos deja el sabor amargo de la responsabilidad social que conlleva estos hechos macabros, de los cuales no tomamos conciencia hasta que nos sucedan.

Julia Chuñil (73 años): defensora y activista medio ambiental mapuche. Presidenta de la comunidad indígena Putreguel. Reconocida por su amplia labor en defensa del bosque nativo y la protección de las tierras ancestrales del pueblo-nación en las comunas de Mafil y Los Lagos, Región de Los Ríos. Sumamente respetada, su palabra era escuchada y valorada. Sus principales "contradictores", las grandes forestales, que arrasaban con su Wallmapu.

María Ignacia González (73 años): concejala DC por 5 periodos en la comuna de Villa Alegre, Región del Maule. Nada se sabe de ella desde el 15 de junio de 2025. Querida por todos sus vecinos y vecinas, salió a encontrase con un grupo solidario a socorrer a damnificados por los temporales que azotaban la zona. Nunca llego. Han rastreado el río Loncomilla y sus alrededores, ni ella ni su auto aparecen, se la tragó la tierra, conmoción en la zona y preocupación nacional. Los familiares aducen que sus continuas denuncias de corrupción o malos manejos, hechas responsablemente en su municipio, acarrearían una venganza mortal.

María Ercira Contreras (86 años): una longeva mujer que con su familia compartía un almuerzo en un restaurante, en la localidad rural de Limache. Según las grabaciones, se levanta de la mesa para ir al baño, pero nunca más volvió. Su rastro se esfuma en muy escasos minutos, cuando sus hijos la comienzan a echar de menos. Todos salen a buscarla por los alrededores, pero nada. La dueña del local, mutis por el foro. Cunde la desesperación entre todos, se llama a las policías. Hasta el momento la incógnita crece, la desesperación y la angustia aumentan.

Son muchas las jóvenes estudiantes que desaparecen sin dejar rastro alguno. El drama familiar es inconmensurable, las madres esperanzadas, añoran que sus retoños aparecerán con vida. No podemos desconocer que debemos abordar estas atrocidades con la máxima seriedad por el daño irreparable que se hace a la familia chilena.

Un testimonio de vida jamás olvidar, por su consecuencia, valentía, y generosidad con su golpeado pueblo: Nicolasa Quintremán Calpán (74) fue encontrada muerta flotando en las aguas del embalse artificial Ralco. Su lucha indomable marcó un ejemplo de la mujer mapuche, ¡Marichiweu!

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado