El Foro de Madrid y la democracia iliberal

En simple, en una democracia iliberal existen elecciones formales pero los gobiernos cuando ejercen el poder debilitan de forma paulatina los contrapesos institucionales definidos en la constitución y radicados principalmente en el congreso, el poder judicial y los órganos autónomos, y avanzan gradualmente en la restricción de las libertades y derechos sociales. Así derechos fundamentales de las personas y las minorías, incluyendo la oposición política, se ven recortados en nombre de "la crisis fiscal", "la seguridad" o "la voluntad popular expresada, por supuesto, en su propia elección".

La democracia liberal que conocemos se reduce, en esta versión impulsada por la ultraderecha a nivel global y reflejada en la Carta de Madrid, a un mero ejercicio de imposición de las mayorías circunstanciales.

Dicho documento lanzado por el centro de pensamiento del partido español de extrema derecha, en octubre de 2020, y firmado por el entonces candidato Kast, María Carolina Machado, política venezolana, y -no menor- Roger Noguera, exembajador de EE.UU. ante la OEA, entre otros, se propone principalmente "frenar el avance del comunismo en la 'Iberosfera'", nueva denominación para nuestra Iberoamérica, "combatiendo a todos los gobiernos progresistas y de izquierda de nuestra región que permiten la infiltración del comunismo, del narcotráfico y el debilitamiento de nuestras democracias".

Hoy, su brazo operativo, el Foro de Madrid, busca coordinar acciones y dar contenido a la Carta de Madrid. Es una alianza internacional que reúne a líderes conservadores, movimientos de ultraderecha y sectores de derecha de Europa, Estados Unidos e Iberoamérica y que realiza su quinta asamblea en estos días en nuestra capital. Su proyecto, allí donde han alcanzado el poder, y alentados por el fanatismo ideológico y cultural que los anima, los lleva rápidamente a superar los bordes y límites de la democracia liberal para dar paso a la construcción paso a paso de la llamada democracia iliberal.

En el caso chileno, en pocos meses de gobierno, tenemos evidencia del desarrollo de la democracia iliberal que una simple sonrisa o un oportuno silencio del Presidente Kast no bastan para ocultar.

Recordemos que ya en campaña, el candidato Kast señaló reiteradas veces que "el Congreso no era tan importante y que había otras herramientas para gobernar". Se refería a utilizar decretos de manera similar a las órdenes ejecutivas del presidente Trump. Y, aunque usted no se haya dado cuenta, claro que los ha utilizado.

Así, el 12 de marzo de 2026, en su primer día de gobierno, el gobierno de Kast firma en La Moneda un acuerdo con representantes del gobierno norteamericano para establecer "mecanismos de consulta sobre minerales críticos y tierras raras", acuerdo que resulta esencial para la seguridad (¡le queda claro de quién! ¿Cierto?) y los intereses comerciales de las partes. Se trata de un acuerdo sobre un tema crítico y relevante para nuestro futuro y para el desarrollo de "tecnologías avanzadas". Parece increíble que, en 24 horas, el nuevo canciller y los eventuales nuevos equipos técnicos del gobierno, hayan podido tener una mínima claridad de las implicancias técnicas y de soberanía en relación con lo que estaban firmando y como sólo refleja una rápida obsecuencia para sumarse a la guerra contra China que mantiene Donald Trump. Es cierto que la política internacional la implementa el presidente de la República, pero es clarísimo que, en una democracia liberal, sobre la que se alardea en documentos y declaraciones, un tema como éste debió ser conocido y discutido en el Congreso Nacional.

Del mismo modo, recién asumido, el actual ministro de Defensa firmó "un acuerdo secreto de colaboración policial, militar y de inteligencia" con representantes del gobierno norteamericano, que sólo se conoció recientemente a fines de agosto, porque el embajador de los EE.UU. -que interviene todos los días en la vida política nacional sin que el gobierno de Kast tenga ninguna reacción- lo publicó en sus redes sociales (¿Cómo lo va encontrando?). Nuevamente habrá que relevar la preparación y el conocimiento de materias tan importantes para la seguridad nacional que demostró el abogado que asumió el Ministerio de Defensa. Sólo para enfatizar la importancia de tal acuerdo, se incluye "el actuar conjuntamente frente a futuras amenazas a nuestros intereses mutuos". ¿Quién definirá nuestros intereses mutuos? Ya se ha demostrado en otras materias que este gobierno no asegura ni parece constituir un contrapeso real al gobierno norteamericano del presidente Trump. Commo usted ve nada de eso ameritaba tampoco un debate en el Congreso Nacional.

Cómo usted puede concluir, asistimos a la construcción gradual pero decidida de una democracia iliberal que sobrepasa todo contrapeso aún en temas claves para nuestro desarrollo y nuestra seguridad nacional. ¡Y la guinda de la torta! Con el pretexto de abordar temas de seguridad y de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, se propone una reforma constitucional que confiere poderes ilimitados y discrecionales al Presidente Kast por un tiempo de 8 meses.

Se trata de una visión autoritaria que contraviene aspectos claves de la democracia liberal y que avanza en la deslegitimación de los contrapesos institucionales con una propaganda además desembozada en que se califica a políticos y académicos -que de manera transversal rechazan este intento- como aliados de los delincuentes y el propio Presidente señala que "tendrán que darles cuenta a sus electores". Claro, como en todas partes los miembros del Foro de Madrid, seguramente, han llegado al poder utilizando la mentira y el uso de las redes sociales para establecer "una realidad paralela" -como lo demuestran diversas investigaciones- siguen pensando que el ciudadano no podrá reaccionar frente al "lavado de cerebro" que los ha conducido al poder en varios países.

La arrogancia y la claridad con que plantean lo que piensan realmente es conmovedora, creen que la mayoría circunstancial se mantendrá para siempre. Afortunadamente, diversos signos de recuperación de la independencia y dignidad de la ciudadanía empiezan a manifestarse, ciertamente más temprano de lo que ellos mismos esperaban.

Diversos académicos, de manera transversal, han denunciado no sólo el riesgo de esta reforma constitucional para la continuidad democrática del país que conocemos sino su carácter innecesario para fortalecer la lucha contra el crimen organizado. Por supuesto, sería mucho más eficiente y drástico en la lucha contra el crimen organizado que la Unidad de Análisis Financiero (UAF) contara con atribuciones directas para levantar el secreto bancario pero el gobierno de Kast no está de acuerdo ¿No le parece extraño?

Pero para no perder el hilo de los rasgos iliberales del gobierno, dos reacciones públicas del ministro Arrau, responsable de la seguridad de todos nosotros, son botón de muestra: los académicos y expertos constitucionalistas son simplemente "opinólogos" y los fallos judiciales -que revierten sus decisiones- sobre los que algún personero (¡que parece no entender el gobierno del cual forma parte!) ha señalado "que se respetan y no se comentan" son piedras en el camino que impiden al gobierno llevar adelante su política de seguridad y debe legislarse para evitarlos.

Por eso, alertar sobre la construcción gradual de la democracia iliberal por parte del gobierno del Presidente Kast -más allá de las sonrisas y del silencio- es una responsabilidad imperiosa por parte de quienes entendemos que el desarrollo de Chile requiere como nunca respeto a la institucionalidad, desarrollo humano, justicia social y perfeccionamiento democrático al sistema político para promover los derechos sociales, en particular de las minorías.

Por eso, expresamos nuestro repudio a quienes son gobierno en el marco del Foro de Madrid y rechazamos su presencia en Chile, su prédica del odio y de la mentira no tienen cabida en nuestro país y serán derrotadas en el concierto internacional.